El Cisne Negro

Nassim Taleb es un ensayista, filósofo, matemático y ex operador de derivados de origen libanés. Tras abandonar su carrera como trader, dedicó buena parte de su actividad al estudio y reflexión acerca del impacto de la aleatoriedad y la incertidumbre en el devenir de la Historia y los acontecimientos cotidianos. Está considerado uno de los pensadores más influyentes de nuestra época.

Con El Cisne Negro, segundo volumen de su obra Incerto después de  Fooled by randomness, Nassim Taleb alcanzó una popularidad extraordinaria y se convirtió en un autor aclamado a la vez que muy polémico. Sus ideas, muy influidas por pensadores como Michel de Montaigne, David Hume y Benoit Mandelbrot, entre otros, reflejan su empirismo escéptico. Incerto la completan El lecho de Procusto, Antifrágil y Skin in the game.

Las ideas sobre la aleatoriedad, el azar y lo fortuito que Taleb expone en El Cisne Negro ofrecen reflexiones relevantes con respecto a pautas de comportamiento que podemos aplicar en nuestras vidas. De ahí que ocupen un lugar destacado en nuestro Bloc de notas de INSPIRATTIO.

Serie El Cisne Negro

Parte IV: fin

Parte IV: fin

Tardamos muy poco en olvidar que el simple hecho de estar vivos es un elemento de extraordinaria buena suerte, un suceso remoto, una ocurrencia del azar de proporciones monumentales. Dejemos de preocuparnos por menudencias, dejemos de mirarle los dientes al caballo regalado: recordemos que somos un Cisne Negro.

Parte III: aquellos cisnes grises de Extremistán

Parte III: aquellos cisnes grises de Extremistán

El éxito resulta en muchos casos de una situación arbitraria, o de una mínima ventaja inicial aleatoria. Lo grande se hace cada vez más mayor a costa de lo pequeño. La incertidumbre tipo campana de Gauss no se puede aplicar a fenómenos de Extremistán. Caemos en la falacia lúdica. Abordar la aleatoriedad desde el empirismo escéptico.

Parte II: simplemente, no podemos predecir

Parte II: simplemente, no podemos predecir

Ignoramos los sucesos raros de impacto extremo en nuestras proyecciones. Pensamos que sabemos más de lo que realmente sabemos, infravaloramos la incertidumbre. Son más importantes la variabilidad y el “worst case” que el promedio esperado.