Basta de lamentos, no más derroche de energía.

Termina de maldecirlo si soltar la rabia te serena.

Ahora levántate. Hinca rodilla en tierra, mira hacia arriba e impúlsate con fuerza. Es hora de salir del agujero.

Puedes ser lo que quieras ser. No aquí, en este cortijo, con este fulano que parasita el mérito de quienes, como tú, le sacan las castañas del fuego.

Aléjate de ahí, no malgastes tiempo ni energía. Si quieres volar con las águilas tienes que dejar de mezclarte con los pavos. Sólo te queda dar el paso.

Tienes capacidad de sobra. Entrégate al convencimiento con ecuanimidad y con templanza. Construye desde ahí, manteniendo la calma y actuando con astucia. Dan ganas de mandar todo al carair, por supuesto. Pero debes mantenerte en pie, recuperar tu centro y tirar para adelante.

Mentalmente ya estás fuera, y eso es liberador.

Despliega el poder que llevas dentro, ha estado latente demasiado tiempo. Deja atrás a estos mediocres y emprende otro camino, el de tu crecimiento heroico. Coge impulso y lánzate.

Eres imparable.