Jerarquías de valores: el criterio del éxito
- Todo sistema ha de ser congruente
- Podemos aprender a producir los comportamientos más eficaces; pero si estos no aportan nada a nuestras necesidades y deseos más profundos, si esos comportamientos obstaculizan aspectos importantes para nosotros, nos veremos en un conflicto interno y nos faltará la congruencia necesaria para alcanzar el éxito (cnfr. Covey: escalera apoyada en la pared equivocada)
- Cuando uno consigue un logro, pero en realidad desea otra cosa, no está totalmente satisfecho ni realizado –> conocer nuestra verdadera medida del éxito: valores
- La sensación de congruencia, de armonía, deriva del sentimiento de estar realizando nuestros valores a través de nuestro comportamiento –> descubrir cuál es nuestra jerarquía de valores (suelen ser inconscientes)
- Adquirir conciencia de la propia jerarquía de valores permite llegar a entender mejor lo que uno hace
- Para tratar eficazmente con otros hemos de saber qué es lo que más les importa y por qué valores se guían
- El conocimiento de los valores tiene efectos poderosos: cuando afloran al nivel consciente, nos permiten obtener resultados asombrosos
- Desarrollar agudeza sensorial para saber hacia dónde se mueve uno, y flexibilidad para cambiar la conducta si no armoniza con los valores
El músico debe tocar, el pintor debe pintar y el poeta debe escribir, si quieren vivir en paz consigo mismos.
Las cinco claves del éxito
1. Aprender a superar la frustración
- El camino hacia el éxito contiene grandes decepciones
- Encajar una frustración tras otra hasta lograr triunfar
2. Aprender a superar el rechazo
- Despojar al “no” de su poder
- No temer al “no”, convertirlo en una oportunidad
3. Aprender a superar la presión financiera
- Donar el 10% de los ingresos, dedicar otro 10% a pagar las deudas y otro 10% al ahorro –> vivir con el 70% restante
4. Aprender a superar la vanidad
- Evitar caer en la autocomplacencia. No apoltronarse, no dejar de progresar
- Juzgarse a uno mismo en relación con las propias metas, no por comparación con otros
5. Dar más de lo que se espera recibir
- El arte de vivir consiste en dar
- Dar primero, y seguir dando sin detenerse a pedir; no “pasar cuentas”. Plantar la semilla y esperar a que crezca
- Concebir el éxito como un proceso, un estilo de vida, un hábito mental, una estrategia permanente
Uno sólo puede sentirse realizado si vive de acuerdo con sus valores.
Vivir la excelencia, un desafío
- Fórmula del éxito definitivo: 1. Conocer la meta; 2. Emprender la acción; 3. Desarrollar agudeza sensorial para saber adónde se va; 4. Modificar la conducta para enderezar el rumbo
- Sólo los que emprenden la acción obtienen los triunfos
- El aprendizaje se puede acelerar sustituyendo el “ensayo y error” por el modelado de las acciones internas (mentales) y externas (físicas) de quienes obtienen resultados sobresalientes
- La calidad de la vida es la calidad de las comunicaciones: con uno mismo (representaciones internas) y con los demás (precisión, evitando la “hojarasca”)
- Poder de las creencias y la fisiología para controlar el propio estado
- ¿En qué dirección estás yendo en tu vida? ¿Adónde te conducirá en 5-10 años? ¿Es ahí donde quieres llegar?
- El poder definitivo es la capacidad para cambiar, para adaptarse, para progresar y evolucionar. Aprender de cada experiencia y obtener lo positivo de ella. Cambiar nuestras percepciones, nuestras acciones y los resultados que producimos
- Trabajar en equipo, no alejarse de los demás. Si nos rodeamos de personas activas, positivas, enfocadas a producir resultados y que nos respaldan, estaremos estimulados a esforzarnos y progresar
- Ser jugador, no espectador. Compartir y dar a otros
- La felicidad y el éxito en la vida no son el resultado de lo que tengamos, sino de cómo vivamos. Vive lo que predicas, recorre el camino
Tú mandas. Tú diriges tu cerebro. Tú produces los resultados de tu vida.
Basado en Poder sin límites. Anthony Robbins (1986)