Querido equipo,
Mi último correo, el último rato en Nixon, es para vosotros. Lo dejo escrito antes de daros un abrazo de “hasta pronto” y lo recibiréis esta noche en mi camino hacia pilates.
Cinco años y medio dan para muchas vivencias profesionales y personales, experiencias gratificantes y frustraciones, alegrías y sinsabores. Miro atrás, a aquella noche de mi primer viernes revisando el Info Memo de Path, a la valoración de Primo nada más llegar; recorro en flashes mentales tipo aspirante eliminado de Master Chef algunos de esos momentos (todos diferentes cada vez, son demasiados); y siento gratitud por haber vivido muchos de ellos con vosotros.
Cuando llegué a Nixon mi hijo Angel ni siquiera andaba. A Marta iba a visitarla a la incubadora desde aquí día tras día durante casi tres semanas. La etapa más importante de mi vida la he pasado viniendo a esta oficina y compartiendo andanzas laborales con vosotros, viendo cómo progresabais como profesionales y madurabais como personas. Hasta he visto casarse (uno con otra!) a dos de las personas con las que más horas he remado.
Todo fue más fácil con vosotros, y por eso quiero daros las gracias de corazón. Fue un orgullo trabajar a vuestro lado.
Siento dejarlo aquí, pues me habría encantado continuar bregando juntos. Creo que habríamos seguido haciendo cosas guapas, proyectos interesantes con los que expandir la marca Nixon. Pero no siempre obtenemos lo que queremos, y tolerar ciertas circunstancias, asimetrías y actitudes era incompatible con la coherencia, los valores y los principios desde los que quiero vivir. Uno tiene mucho más control sobre su vida si decide por sí mismo y según su propio criterio.
Me quedo con un recuerdo extraordinario del tiempo que compartimos, me marcho sintiendo un gran aprecio por cada uno de vosotros. Ni que decir tiene que me tenéis a una llamada o mensaje de distancia: estaré encantado de mantener el contacto y de escucharos en lo que consideréis que pueda aportaros.
Os dejo, que mi familia me espera en casa 😉 Nos vemos el próximo miércoles en Jumbo para una última reunión de staffing.
Un abrazo enorme,
AJ