Ken Robinson defiende que tenemos que cuestionar todo aquello que damos por sentado acerca de nuestras habilidades.
De hecho, dar por sabida la definición de inteligencia es para Robinson una de las razones principales por las que muchas personas infravaloran sus verdaderas habilidades intelectuales y fracasan a la hora de encontrar su Elemento
La Ilustración, en los siglos XVII y XVIII, puso el énfasis en la importancia de la lógica y el razonamiento crítico. No aceptar como conocimiento nada que no pudiese probarse mediante el razonamiento lógico, sobre todo con palabras y pruebas matemáticas, llevó a ensalzar la importancia de los datos como apoyo de las ideas científicas.
Este paradigma dio origen a una revolución intelectual de la que surgió en método científico, y con él avances en la tecnología práctica que acabaron desembocandoen la Revolución Industrial.
En este contexto, la inteligencia se definió desde el punto de vista del razonamiento verbal y matemático, y de ahí surgió el cociente intelectual (CI) como métrica de la inteligencia.
Hoy sabemos, sin embargo, que los test de inteligencia indican la capacidad de una persona para cierto razonamiento verbal y matemático. Miden un tipo de inteligencia, no “toda la inteligencia”.

Ken Robinson es muy crítico en este aspecto, y afirma que los exámenes estandarizados de las escuelas no consideran las habilidades especiales el niño ni sus necesidades, pero tienen un tremendo poder de influir en el destino académico del alumno. Explica que los estudiantes a los que no se les dan bien los exámenes, o que no son especialmente buenos en el tipo de razonamiento que evalúa el SAT (examen estándar en EE.UU.), pueden llegar a ver comprometido su futuro universitario tan sólo porque hemos aceptado que la inteligencia viene acompañada de un número.
Así, el autor plantea que hemos acabado definiendo la inteligencia con un margen demasiado estrecho. La pregunta “cuánto eres de inteligente” está mal planteada.
¿De qué modo eres inteligente?
Hay diferentes maneras de expresar la inteligencia. La inteligencia abarca mucho más que lo que los test de CI pueden evaluar.
Ésta es una de las principales tesis de Ken Robinson: la inteligencia humana es diversa y polifacética. Diversos autores han estudiado los múltiples aspectos o manifestaciones de la inteligencia:
Tres rasgos de la inteligencia
Para Ken Robinson la inteligencia es:
La inteligencia es diversa, dinámica y peculiar. Cuando eliminas las ideas preconcebidas sobre la inteligencia, puedes empezar a percibir tus diferentes formas de inteligencia.
Más allá de la imaginación
Un aspecto relevante de la obra es la consideración acerca de la creatividad y su conexión con el Elemento. Ken Robinson expone que la inteligencia y la creatividad van de la mano, y que la forma más elevada de inteligencia consiste en pensar de manera creativa.
Esto es así porque la creatividad sustenta todo logro humano. Gracias a la imaginación podemos crear.
Y no sólo eso. Nuestra capacidad creativa nos permite reconsiderar nuestra vida y nuestras circunstancias. Y encontrar nuestro camino para llegar al Elemento.
La creatividad es imaginación aplicada. La creatividad va un paso más allá que la imaginación, es un proceso enfocado a la práctica. Implica varios procesos diferentes: (i) producir nuevas ideas, imaginar diferentes posibilidades, considerar opciones alternativas; (ii) evaluar estas ideas juzgando cuáles son más efectivas o parecen tener más calidad; (iii) desarrollar las ideas a través de algún medio.
Encontrar el medio que estimula tu imaginación, con el que te encanta jugar y trabajar, es un paso importante para liberar tu energía creativa. Para desarrollar nuestras habilidades creativas es necesario que desarrollemos también nuestras habilidades prácticas en el medio que utilicemos.
El pensamiento creativo implica mucho más que los tipos de pensamiento lógico y lineal. Ser creativo consiste en hacer nuevas conexiones, de modo que podamos ver las cosas desde nuevos puntos de vista y desde diferentes perspectivas. A menudo, una percepción creativa llega de forma no lineal.
Basado en Ken Robinson y Lou Aronica. Editorial Random House Mondadori (2009)