Un aspecto fundamental para entender cómo relacionarnos con nuestro Elemento es el popular debate acerca de si dedicarnos a nuestra “pasión” como medio de vida (puedes consultar nuestras notas de Hazlo tan bien que no puedan ignorarte, que aborda el asunto).

Ken Robinson distingue entre profesionales y aficionados. Los profesionales de cualquier campo son aquellas personas que se ganan la vida en ese campo, mientras que los aficionados no.

No obstante, a menudo las diferencias entre los profesionales y los aficionados tienen menos que ver con la calidad de su práctica que con su elección. Muchas personas actúan a nivel profesional en los campos de especialización que aman pero escogen no ganarse la vida de esa manera.

Una gran mayoría de aficionados han encontrado el Elemento en alguna actividad fuera de su trabajo, que les proporciona pasión y satisfacción. El autor pone como ejemplo al remero Tiff Wood, que descubrió el Elemento en sus logros no profesionales: su trabajo “sólo era un trabajo”, el remo era su vida.

Estar en tu Elemento no quiere decir necesariamente dejar todo lo demás y dedicarte a ello a tiempo completo. Mucha gente se gana la vida haciendo una cosa, y luego saca tiempo y espacio para hacer lo que de verdad le gusta, como un “desahogo creativo”.

El mensaje de Ken Robinson es claro: encontrar el Elemento es imprescindible para alcanzar una vida equilibrada y satisfactoria. Si en tu trabajo no encuentras el Elemento, es aún más importante que lo descubras en otra parte.

  • Puede enriquecer todo lo demás que hagas: hacer lo que te encanta y que se te da bien, aunque sea durante un par de horas a la semana, puede ayudarte a que todo lo demás sea más llevadero.
  • Es esencial para nuestro bienestar que conectemos de algún modo y en algún momento con nuestras verdaderas pasiones.
  • En algunas circunstancias puede conducirte a transformaciones que no imaginabas posibles.

Descubrir el Elemento no te asegura que te hagas rico. Es posible que en realidad ocurra lo contrario, ya que explorar tus pasiones puede llevarte a no perseguir una carrera profesional lucrativa. Pero estar en el Elemento puede aportar nueva riqueza y equilibrio a tu vida.

El Elemento ayuda a llevar un equilibrio adecuado a nuestra vida: un equilibrio entre ganarse la vida y vivir la vida. La felicidad personal procede tanto de la realización emocional y espiritual como de las necesidades materiales que podamos satisfacer con el trabajo.

Por tanto, no es preciso vivir de nuestro Elemento para desarrollar nuestra pasión y vivir una vida satisfactoria. Podemos ser realmente buenos en lo que hacemos, y disfrutar plenamente de ello, sin necesidad de que un sueldo confirme nuestro talento.

Basado en Ken Robinson y Lou.Aronica. Editorial Random House Mondadori (2009)