Otro concepto clave para el descubrimiento del Elemento, además de la zona, es lo que Ken Robinson llama la “tribu”: conectar con otras personas que compartan la misma pasión y el mismo deseo de sacar el máximo partido de sí mismos.
Hallar la tribu correcta puede ser imprescindible para encontrar nuestro Elemento. A sensu contrario, sentir que uno está con la tribu equivocada es un buen signo de que hay que buscar en alguna otra parte.
Robinson ilustra este punto con el ejemplo de la científica Helen Pilcher, que en el relato acerca de su duda sobre qué hacer con su vida lo expresó así: “me dio miedo dejar el laboratorio, pero no tanto como la perspectiva de quedarme en él”. Helen Pilcher reorientó su vida desde el laboratorio hacia la divulgación científica combinando sus incursiones en la comedia, la escritura y la comunicación.
Encontrar tu tribu puede tener efectos transformadores en tu sentido de la identidad y tus objetivos. No sólo eso: encontrar tu tribu ofrece algo más que ratificación e interacción; proporciona inspiración y provocación para elevar las expectativas de tus propios logros (“apoyarse sobre hombros de gigante”, como dijo Isaac Newton).

El concepto de tribu da lugar al de “grandes grupos”: personas con intereses parecidos que crean algo mucho mejor que lo que cualquiera de ellos podría conseguir individualmente.
Muchas personas encontraron su camino no sólo cuando encontraron su Elemento, sino también cuando encontraron su tribu
Que alguien me ayude
Un aspecto relacionado con el contacto personal hacia el Elemento es el del mentor: a menudo, encontrar nuestro Elemento requiere de la ayuda y orientación de otras personas.
Robinson destaca el papel fundamental del mentor cuando implica la dirección o inspiración en la búsqueda del Elemento.
Encontramos en el camino múltiples obstáculos y límites cuando buscamos lo que tenemos que hacer. Sin un guía experimentado que nos ayude a identificar nuestras pasiones, que aliente nuestros intereses, que nos allane el camino y nos dé un empujón para que saquemos el mejor partido de nuestras habilidades, el camino es muchísimo más duro.
Basado en Ken Robinson y Lou Aronica. Editorial Random House Mondadori (2009)