Momentos: 16 – 30 Noviembre 2016

16.

Pego la moto lo más posible al seto para no interrumpir el paso a los viandantes. Clavo las patas con cierta dificultad, pues el jalón hacia atrás despierta el punto de molestia en la lumbar. Cruzo la avenida por el semáforo y unos metros adelante dejo a mi izquierda el Starbucks, donde veo que han puesto mesas alargadas compartidas, llevando el concepto casi a un espacio de co-working con varias personas echando el rato con sus ordenadores. No hay conserje en la portería cuando entro (estará haciendo la ronda de recogida de basura, pienso). Atravieso el descansillo, entro en el ascensor y subo al sexto piso. Saco el móvil del bolsillo para mirar la hora: las veinte treintaiséis. Llamo al timbre de la puerta, y al cabo de unos segundos escucho la voz al otro lado. Sigue leyendo

Momentos: 1 – 15 Noviembre 2016

1.

El tío no se inmuta ni con el trasiego alrededor. Soba como un rano, con el pijamita largo de golilla que le da aspecto de príncipe, los codos hacia afuera y las manos junto a las orejas. Tenemos todo dispuesto, el coche cargado, así que mientras ella termina de acicalarse decido tenderme junto a él a observarlo. Ni siquiera lo toco, por tentado que estoy de besarlo, acariciarlo y achucharlo; sólo lo miro, intentando registrar su rostro por completo al compás de su respiración suave. “Es maravilloso, verdad?”, oigo a mi espalda. “Tú también fuiste así”, dice con orgullo echada encima de mí, abrazándome. Sigue leyendo

Momentos: 16 – 31 Octubre 2016

16.

El coche va como la seda, y conducir regulando la palanca más que pisando pedales me permite perderme en consideraciones diversas mientras dejamos atrás kilómetros de autovía. Abstraído entre música y pensamientos, la estrofa del poeta me atraviesa de pronto. “Un alma sin brillo es tiempo marchito para quien lo soporta”. Así morirá, marchito, no tengo duda; ahogado en sus propias sombras, incapaz de elevarse sobre su oscuridad interior. Se apodera de mí una pena inmensa. Siento ganas de llorar. Sigue leyendo

Momentos: 1 – 15 Septiembre 2016

1.

Llegamos al final de la playa. Aprovechando el repliegue de la marea esquivamos las rocas que interrumpen el paso y cruzamos hacia la lengua de arena en la desembocadura. Detrás de las pequeñas dunas, el cauce final del río ofrece una perspectiva diferente del pueblo al fondo, un pintoresco conjunto de pequeños edificios bajo un radiante sol de media tarde. Sigue leyendo